Amaral en acústico: ‘Unas veces se gana y otras veces se pierde’

El Play

La esencia de la vida en una frase. El alma de la música al natural. Amaral en estado puro y Darío Manrique y María Gómez testigos de excepción.

Grabado en HDR con un LG G6

Cuesta trabajo, después de tantos años trabajando juntos, que Eva sorprenda a Juán, o al revés, pero a veces ocurre. También es difícil entender que una mujer, que se enfrenta un día sí y otro casi, a una multitud que corea sus canciones, tenga brotes de inseguridad agudos. Pero también es así. Y algo de estas dos cosas ocurrió cuando Eva Amaral fue con su guitarra a mostrarle a Juan un tema que le había venido con la inspiración: tocó Unas veces se gana y otras veces se pierde sin mirarle directamente a los ojos, ensimismada en su guitarra y temiendo que no le gustaría. Él se quita las gafas y las deja sobre una mesa. Ella sigue tocando pensando que él, aburrido, espera que todo termine. Y solo cuando da el último acorde y levanta la mirada, Eva encuentra los ojos de su 50% empañados. “Me causó tal impresión que se me saltaron las lágrimas y le convencí para que la grabara tal cual, con la misma guitarra acústica”.

Ese tema está incluido en el séptimo álbum de Amaral, ‘Nocturnal’ y aquí lo puedes disfrutar en casi como la primera vez que Eva lo tocó para Juan.

Unas veces se gana y otras veces se pierde

He bajado hasta el puerto y he escuchado 
las sirenas de los barcos, que llegaban 
de alta mar. 

Transatlánticos que nunca he pisado, 
no estás hecha para el aguasi no te quieres mojar. 

He aguantado en la línea de salida 
hasta oír ese disparo que marcara 
una señal. 
Pero el pánico al fracaso me detiene, 
unas veces se gana y otras se pierde. 

He mirado en el fondo de tus ojos, 
de pupilas dilatadas, como un túnel 
sin salida. 

Los recuerdos han quedado tan borrosos, 
como el barro de los charcos 
después de la tempestad. 

Son las brasas de una llama extinguida, 
donde me dejé la vida intentándola avivar. 
¿Para qué perder el tiempo en convencerte? 
Unas veces se gana y otras se pierde. 

Las mujeres y los niños van primero, 
se ha iniciado el salvamento. 

Capitanes que se hunden con su nave, 
¿qué fue de ellos?, nadie sabe. 

He aprendido a lamerme las heridas, 
renacer de mis cenizas y volver 
a comenzar. 

¿Para qué gastar el tiempo en convencerte? 
Unas veces se gana y otras se pierde, 
y otras se pierde.