Rels B demuestra que no todo lo viral es trap (‘Cuéntaselo a otro’ en directo)

De acumular millones de reproducciones en Youtube a llenar salas de conciertos sin apenas promoción. El nuevo fenómeno musical sale de la red.

Lo de Rels B (o Skinnyflakk según la red social) es un caso atípico. No ya tanto por el hecho de haber conseguido que canciones como Made in Taiwan o Tienes el Don anden por los 10 millones de reproducciones sin haber tenido apenas presencia en los medios (ya todos conocemos el inestimable poder del boca a oreja de Youtube), sino porque la suya es una música que huye de muchos de los lugares comunes del nuevo hip hop.

Ni auto tune, ni glamourización de las drogas, ni exaltación del lujo, ni actitud gangsta. Rels B canta sobre cuidar a su madre, sobre lo bien que le queda la ropa de Zara y sobre lo afortunado que se siente por haber salido de la obra.

A pesar de su conciencia de clase, tampoco se casa con el rap clásico español y huye de la politización de la música.

Su sonido juega con la electrónica pero fluye hacia el funk, más melódico, más meloso, menos agresivo.

Rels B quiere ser otra cosa. Por eso, lo mismo se alía con voces tan excéntricas como la de Bejo en Agassi, que funde música con cine con el EP Nueva Generación junto al productor Indigo Jams, o nos canta uno de sus hits, Cuéntaselo a otro, en directo con la banda Big Menu.

Ni promoción, ni discográficas, ni etiquetas.