Los Saxos del Averno flambean al mismo Infierno

Los Saxos del Averno flambean al mismo Infierno

La banda deja a un lado su pasado como sección de viento con el álbum Roasted Sinner y llevan la música negra a otro escalón.

Compiten con Wau y los Arrrghs!!! por el trono al mejor nombre de una banda en España. Pero Los Saxos del Averno se llevan la palma con una formación inusitada: tres saxofonistas en primera línea de escena comandados por Dani Niño y su colosal saxo barítono y el organista  Chavi Ontoria a su espalda. La original banda publica Roasted Sinner, repleto de músicos invitados, donde reivindican la fuerza del instrumento en la música negra.

El origen de tan fantabuloso nombre viene de sus comienzos como sección de viento de los no menos inclasificables Ginferno, una banda madrileña que siempre fue un paso más allá en la búsqueda de nuevos sonidos. Todos juntos grabaron Erta Ale (Lovemonk 2013), considerado el mejor álbum de Músicas del Mundo en los “VI Premios de la Música Independiente 2014”. A partir de ahí, los soplidos de Los Saxos del Averno se mezclaron puntualmente en canciones de The Limboos, Pájaro o Julián Maeso, sin dejar de lado otros proyectos personales como Ogun Afrobeat y Forastero o cubriendo la retaguardia de artistas como Niño Josele, Chucho Valdés. Lisa & The Lips o Shirley Davis.

La vendetta ha comenzado. Su recién publicado álbum ya en solitario Roasted Sinner lleva a un primer plano el poder de tres saxofones: Dani Niño, al barítono; Luis Verde, al saxo alto y Ariel Brínguez, al tenor; abrasando las lengüetas de sus saxofones con un caliente R&B que bebe de los primeros años sesenta y lo combina con sonidos latinos y una actitud rock and roll. ‘Chavi’ Ontoria comanda la retaguardia tras sus órganos y teclados y un poco más allá le sigue el baterista Miguel Benito. Un espectáculo.

Ahora son ellos quienes invitan a otros artistas a subir al escenario. Tanto en Roasted Sinner como en sus conciertos te puedes encontrar a Anaut, Julián Maeso o Roi Fontoira que se turnan con voces y guitarras cuando sus agendas se lo permiten. Eso sí, situados a un lado del escenario.

Más allá de la broma de vengarse por su nueva situación estelar de las formaciones clásicas, Los Saxos del Averno creen que la tradicional parroquia rockera española y un mayor público se ha abierto a nuevos sonidos que nacen de la música negra y que Europa asimiló hace décadas. Reivindican con entusiasmo las llamadas Músicas del Mundo y África como origen de los ritmos americanos, ya sean del norte o del sur. Del blues y el soul a la clave y el son. Fela Kuti y el afrobeat están en su altar, pero con esta formación hacen suyo el cancionero de Herb Hardesty, Fats Domino o Little Willie John.

La pregunta es obligada ¿De dónde demonios surge la fijación por un instrumento como el saxofón? ¿Alguien cercano como Dani Nel.lo de Los Rebeldes (cuya banda actual Mambo Jambo es otra referencia de este estilo? ¿Quizás alguien más exótico como Clarence Clemons, de la E Street Band? Ni uno ni otro. Dani Niño cuenta que con nueve años le pidió a su padre que le comprara un saxofón en su Logroño natal. No sabe explicarlo, pero se empeñó en aprender música para dominarlo. Y eso que un profesor de la escuela de música su barrio le recomendó a Kenny G cuando este le preguntó por algún saxofonista moderno. Pura intuición y mucho tesón. Unos músicos que han conseguido vivir de la música combinando todos sus proyectos. Eso sí, ahora les toca viajar al Infierno.

Los Saxos del Averno, que presentaron su nuevo trabajo el pasado viernes en la sala El Sol de Madrid, actuarán el 12 de mayo en el Planta Baja, de Granada junto a Pájaro.